Terapia en casa - Floor Time
Es una interacción no estructurada, dirigida por los propios intereses del niño, consiste en una serie de técnicas para ayudar a los padres y profesionales a abrir y cerrar círculos de comunicación, con el objeto de fomentar la capacidad interactiva y de desarrollo del niño.

Los profesionales o los miembros de la familia pueden turnarse para trabajar con el niño en sesiones de 20-30 minutos, hasta llegar como máximo a ocho sesiones diarias, según las necesidades del niño.

El objetivo de esta terapia es estimular la interacción cara a cara, uno-a-uno. Esto puede implicar un “cortejo” activo al niño, para que éste responda a sus señales. El tiempo del suelo moviliza las capacidades interactivas del niño, así como su capacidad relacionada con la percepción, el lenguaje, la exploración motora y el proceso sensorial.

Las interacciones deben implicar siempre un dar y recibir. La meta es abrir y cerrar muchos, muchos círculos de comunicación. Una vez que el niño haya dominado esta interacción de doble vía, él puede utilizarla para superarse hacia otros niveles adicionales del desarrollo, incluyendo el juego imaginativo o simulado, el diálogo verbal y el pensamiento lógico. Tanto si el niño habla como si no lo hace, es importante mostrar que usted entiende sus sentimientos. Si Christian tiene una rabieta porque derramó su taza de leche, usted puede decir, “Muchacho, ¡estás muy enojado!”. Muestre, mediante sus expresiones faciales, su voz y su lenguaje corporal, que usted sabe por lo que él está pasando. Ayudándole a expresar sus emociones y a saber que usted las entiende, usted le está ayudando a trabajar con ellas de una manera positiva.
Intente ayudar a su niño a experimentar un sentido de la maestría para las victorias pequeñas. Desmenuce los retos en una serie de pasos pequeños, de modo tal que el niño se vea estimulado por sus pequeños triunfos.

Se recomienda una sesión diaria de Floor Time, de 20 minutos, 7 días a la semana, llevadas a cabo por los padres y cuidadores del niño.

La aproximación para el desarrollo descrita anteriormente puede guiar el trabajo del equipo terapéutico. Los terapeutas ocupacionales y físicos, así como los logopedas (fonoaudiólogos) pueden trabajar frecuentemente en las áreas de desarrollo sensoriales, motoras y de lenguaje en el contexto de este modelo de desarrollo más amplio. Asimismo, los educadores pueden, tanto en el colegio como durante las visitas a casa, crear oportunidades para que el niño explore las diferentes áreas de desarrollo cognitivo en el contexto de este modelo.